2. EMERGENCIAS

Durante sus más de 60 años de funcionamiento, UNRWA ha proporcionado ayuda de emergencia en cada uno de los conflictos que ha sacudido la región para mitigar sus efectos sobre la vida de los refugiados.

La Agencia ha trabajado para facilitar alimentos, agua, vivienda y asistencia sanitaria de emergencia, a menudo en los entornos más peligrosos, en Gaza en 1956 y en 1967; en Líbano en la década de 1970 y 1980; en las sucesivas intifadas en el territorio Palestino ocupado (franja de Gaza y Cisjordania), así como en las dos últimas ofensivas militares sobre la franja de Gaza, y en Siria, donde trabaja a pesar del intenso conflicto armado que se libra en el país desde 2011.



Lamentablemente, miles de palestinos continúan viviendo bajo una pobreza absoluta. En el territorio Palestino ocupado, se está generalizando la pobreza desde el comienzo de la segunda Intifada en el año 2000, debido a la crisis económica generada por la ocupación. Esta crisis responde a diversos factores, tales como la construcción del muro en Cisjordania (con un sistema asociado de controles, restricciones draconianas sobre el movimiento de la población y las mercancías, y destrucción masiva de hogares y negocios), la violencia generada por Israel y la violencia interna, la demolición de casas, la clausura de las fronteras de la franja de Gaza y las incursiones militares israelís.



En este contexto UNRWA ha tenido que hacer frente a la creciente demanda de ayuda humanitaria de la población refugiada, viéndose obligada a lanzar una llamada de emergencia anual a los donantes de la comunidad internacional. El presupuesto de la Llamada de Emergencia 2013 para cubrir la ayuda en el territorio Palestino ocupado asciende a 252,7 millones de euros, de los cuales 80 millones se destinarán a Cisjordania y los 174 millones restantes para Gaza.

PROYECTOS

Respuesta a la emergencia en Siria

Siria está siendo devastada por un conflicto cuyas ramificaciones se están haciendo sentir profundamente sobre la vida de los civiles desde su comienzo, y especialmente a partir del recrudecimiento de la violencia en abril de 2012. Naciones Unidas estima que 6,8 millones de personas necesitan ayuda urgente, entre ellos 500.000 refugiados de Palestina que vivían al inicio del conflicto en Siria. El país se enfrenta a una tragedia humana, los civiles, mujeres y niños sobre todo, están sufriendo las verdaderas consecuencias de esta crisis.  y por ello la Organización ha lanzado su mayor llamamiento humanitario de la historia. El conflicto ha desplazado a cientos de miles de personas y ha destruido completamente la economía nacional.

En respuesta a la situación, UNRWA continúa trabajando con absoluta rigurosidad por la defensa de los refugiados y la urgente necesidad de asistencia humanitaria que estos tienen. En esta línea, es de vital importancia para la Agencia ampliar la financiación para Ayuda Humanitaria en Siria para poder contribuir al Plan de Respuesta Inmediata que se ha diseñado para Siria. Este Plan de Respuesta se basa en cinco líneas de acción clave: Ayuda Alimentaria y Medios de Vida, Agua y Saneamiento, Salud, Educación y Protección.

Respuesta de las instituciones vascas

Diputación Foral de Bizkaia (DFB)
La DFB ha respondido a la llamada de emergencia en Siria a través de una subvención de 150.000, en el marco de su convocatoria de ayudas 2012, destinada a la línea de Salud del programa de emergencia, concretamente para la compra de medicamentos. Esta colaboración es de gran importancia dada la grave escasez de medicamentos que hay en Siria para tratar enfermedades crónicas y atender a un creciente número de heridos, además, la mayoría de los principales laboratorios farmacéuticos han cerrado en el país.

Diputación Foral de Gipuzkoa (DFG)
La DFG apoya el Plan de Respuesta a la Emergencia en Siria, con una contribución de 50.000 euros. Esta cifra permitirá la distribución de artículos no alimentarios a la población desplazada por el conflicto en Siria. Concretamente serán distribuidos 506 Kits prenatales, que incluyen artículos esenciales para la supervivencia de los más pequeños, extremadamente vulnerables, como productos higiénicos y de abrigo.